ASEPALECO - Costa Rica
Asociación Ecológica Paquera, Lepanto y Cóbano

 
Biodiversidad

REFUGIO DE VIDA SILVESTRE, RESERVA KAREN MOGENSEN°
°En honor a Karen Mogensen Fischer, conservacionista de origen danés, quien junto a su esposo el sueco Nils Olof Wessberg, fueron los precursores de la primera área protegida en Costa Rica, la Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco. Sitio de gran interés para la conservación en la Península de Nicoya.
ASEPALECO, tiene como fin ampliar las áreas de bosque protegido de La Reserva Karen Mogensen (actualmente de 900 ha de extensión), para la conservación de un núcleo importante de Bosque Tropical Seco Transición a Húmedo, en las zonas altas del centro de la Península. En donde estratégicamente, además de biodiversidad se protegen importantes fuentes de agua y se desarrollan capacidades técnicas para incorporar las comunidades aledañas a la Reserva, en la investigación y el turismo rural comunitario.


CONTEXTO DE AREA
Hace más de una década se apreciaba las secuelas de la destrucción que sufrió la Península de Nicoya, como consecuencia de la ganadería extensiva, deforestación, incendios forestales y la disminución de la productividad del suelo por su mal manejo. Esto provocó que poco a poco, las familias que habitaban los cerros, migraran a las zonas costeras u otras regiones del país. Estas condiciones dieron paso a la regeneración natural de más del 50% 25 de las montañas

peninsulares; convirtiéndose nuestra región en una de las áreas más recuperadas del país, en donde las comunidades han tomado un papel protagónico en su conservación.
En las condiciones previas, las únicas áreas protegidas en el sur de la Península de Nicoya, eran la Reserva Natural Absoluta de Cabo Blanco, el Refugio Nacional de Vida Silvestre Curú, la Reserva Natural Nicolás Wessberg, el Refugio Mixto de Vida Silvestre Romelia y la Zona Protectora Península de Nicoya, que juntos ocupan cerca del 4%25 de la superficie de la Península, un área pequeña y en gran medida aislada, que no cumplen su función enteramente para proteger a perpetuidad la biodiversidad de la región.
Al crearse La Reserva Karen Mogesen y al diseñarse el Corredor Biológico Peninsular, se da un proceso integrado de conservación en donde la conectividad entre las áreas protegidas y la participación de las comunidades es prioritario. Desde 1996, ASEPALECO promueve una campaña para la compra de tierras en las partes altas, es así como, a través de donaciones internacionales y nacionales, se estableció El Refugio de Vida Silvestre Reserva Karen Mogensen F, propiedad de ASEPALECO. Las primeras tierras se adquirieron con aporte de Nepenthes, una organización de Dinamarca; La Guardia Ecológica Voluntaria de Modena-Italia (GEV); el Gobierno de Inglaterra a través de su Embajada en Costa Rica; The Save Fujimae Association de Japón,  aportes de conservacionistas individuales tanto nacionales como extranjeros.
La Reserva posee una altura promedio de 500 m.s.n.m, está localizada en la Zona Protectora Península de Nicoya y es parte fundamental del Corredor Biológico Peninsular; aquí nacen varios ríos que abastecen de agua a varias comunidades como Isla Venado, San Ramón de Río Blanco, Río Blanco y Montaña Grande. Cuenta con un espectacular complejo de especies de flora y fauna nativas, algunas de ellas declaradas en peligro de extinción.
Como parte de la búsqueda de la sostenibilidad de la organización para seguir desarrollando la educación ambiental y la conservación de la biodiversidad, se ha contado con apoyo de FUNDECOOPERACION PARA EL DESARROLLO (Convenio Bilateral Costa Rica-Holanda), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PPD/PNUD) y la GEV-Italia, para desarrollar infraestructura como sala de educación ambiental, albergue, comedor, mirador y senderos, para brindar talleres, cursos de historia natural, investigación y ecoturismo. Esta iniciativa también ayuda a crear fuentes de trabajo, para las comunidades vecinas a la Reserva, promoviendo de esta forma la participación de las comunidades en su resguardo.

BIODIVERSIDAD DE LA RESERVA
Se encuentran en la Reserva especies vegetales en peligro de extinción o con poblaciones reducidas como el caoba (Swietenia macrophylla), el rón rón (Astronium graveolens), el níspero (Manilkara chicle), el cachimbo (Platymiscium curuense), el cocobolo (Dalbergia retusa), el guapinol (Hymenaea courbaril), el ojoche (Brosimum alicastrum), entre otras. Sobresale por su rareza, una especie endémica del Pacífico Central de Costa Rica, el cafecillo (Erythrochiton gymnanthus).   Existen nueve especies de palmas en la Reserva, destacándose por su rareza la Vivieja (Neonicholsonia watsonii), y un viscoyol (Synecanthus warscewiczianus) También muchas especies de orquídeas, helechos, bromelias y otras hepífitas. 
La Reserva sirve de refugio a poblaciones reducidas como los felinos: yaguarundi (Felis yaguaroundi), caucel (Felis wiedii), el manigordo (Felis pardalis), el puma (Felis concolor). También el perro de agua o nutria ( Lontra
longicaudis).
Se han identificado más de 200 especies de aves, entre las que destacan: la pava crestada (Penelope purpurascens), el gavilán guaco (Herpetotheres cachinans), el gavilán blanco (Leucopternis albicollis), la gallina de monte (Crypturellus cinnamomeus y C. soui), el pájaro campana (Procnias tricarunculata), el toledo (Chiroxiphia linearis), además de muchas otras especies de aves locales y migratorias.